Page 24 - El Reportaje, el ensayo
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capítulo i
                                                          pq Periodismo y literatura
               dual del escritor, son sus más persistentes acusaciones. Se dice que la
               necesidad de escribir diariamente, haya o no actitud espiritual, meca-
               niza el estilo, empobrece la expresión y hace baldío el pensamiento .
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               Para que suceda “aniquilamiento literario y muerte gradual del es-
             critor” es condición primera que exista ese escritor. La historia está
             llena de nombres de literatos que ejercieron el periodismo. Humberto
             Cuenca pone como ejemplo para desmentir la aseveración anterior
             a Edgar Allan Poe y Walt Whitman. Palabras mayores. No creemos
             que haya nadie que se atreva a negar que esos muertos, literariamen-
             te, “gozan de buena salud”. Para no hacer una larga lista, basta con
             citar algunos escritores latinoamericanos contemporá neos: Juan Car-
             los Onetti, Gabriel García Márquez, Eduardo Galeano, Miguel Otero
             Silva, Mario Benedetti, Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante
             y tantos otros, han compartido su vida entre la literatura y el periodis-
             mo sin resquebrajamiento de su salud literaria.
               Peligro de muerte literaria, no sólo por el ejercicio del periodismo
             sino por su contacto con cualquiera otra actividad de la vida, sí corren
             aquellos escritores que, por hipocondría, se han aislado en su torre de
             marfil, a la cual renunció un buen día Rubén Darío en sus Cantos de
             vida y esperanza sin que menguara su alta poesía.
               Vida, esto y no muerte es el periodismo. Alejo Carpentier lo corro-
             bora al expresar lo que puede aprender un escritor mediante este oficio:


               El periodismo –apunta el autor de El siglo de las luces– es una magní-
               fica escuela de vida real, de contacto con el exterior. Yo llevo, unas
               veces en temporadas seguidas, otras veces esporádicas, unas veces de
               Jefe de Redacción, otras veces de simple columnista o colabora dor,
               yo he cumplido 50 años de periodismo, y con ese motivo, los obreros
               tipográficos de Cuba me impusieron recientemente una medalla que
               me honra altamente, así como también la Asociación de Periodistas



             7   Humberto Cuenca. Imagen literaria del periodismo. México-Caracas, Edito rial Cultural Vene-
                 zolana, 1961, p. 25.
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