Page 23 - El Reportaje, el ensayo
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El reportaje, el ensayo
qp Earle Herrera
periodísticas (hojas sueltas) hasta el periodismo doctrinario de los siglos
XVII y XVIII; desde la popularización e industrialización de la prensa a
partir de la tercera década del siglo XIX hasta el Nuevo Periodismo del
XX, cada cambio, cada transforma ción en la estructura económica, políti-
ca y social, ha generado un tipo de periodismo y se ha visto expresado en
y por él. Esa evolución, con sus altibajos, fue creando el perfil propio del
periodismo como una disciplina independiente aunque no extraña de la
literatura. Ya no eran los escritores los mismos que llenaban los periódicos
con sus artículos y ensayos. La figura del periodista apareció en el escena-
rio y tomó las riendas de lo que se iba a convertir en su profesión y oficio.
También en su arte.
Los literatos más recalcitrantes –y algunos no tanto pero sí celosos
y puristas– pusieron el grito en el cielo de las letras ante el solo hecho
de pensar que personas no doctas ni dotadas en el uso del idioma iban
a tomar la palabra para realizar un tipo de literatura. El periodismo,
entonces, cayó en desgracia para ellos, se “prostituyó” y los periodis-
tas de oficio, que por lo demás no pretendían ni pedían pase, fueron
desterrados, sin haber entrado, de la República de las Letras por los
“nuevos platones”.
lectura de carGos
Años más tarde –acaso por el principio físico y también psíquico de
acción y reacción– la imposición de cargos fue contra los literatos,
por su paulatino divorcio de la “realidad real”. Los acusados asumie-
ron el rol de acusado res, haciendo suya la táctica de que la mejor
defensa es el ataque. Ya nos ocuparemos de este otro juicio cuan-
do entremos en las agitadas aguas del Nuevo Periodismo. Por ahora,
quienes están sentados en el banquillo son los periodistas. Los fiscales
tienen la palabra:
En el nutrido capítulo de cargos contra el periodismo –escribe el pro-
fesor Humberto Cuenca– el aniquilamiento literario y la muerte gra-
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z colección warisata