Page 8 - Martí Bolivariano
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Colección
Herederos de Bolívar
solar”. Esta manera de ubicar al Libertador en el centro mismo
de nuestro sistema planetario es concebirlo como gran señor
de todos los espacios, en consagrar, en las esferas del Universo,
la excepcionalidad sin límites del venezolano. Pero no es casual.
Bolívar tiene una especie de vocación solar en la tradición cuba-
na. Recuérdese la frustrada conspiración de mediados de 1821,
treinta y dos años antes del nacimiento de Martí, iniciada con el
propósito de fundar la República de Cubanacan. Pues, bien, ese
movimiento llevó justamente la denominación de “Conspiración
de los Soles y Rayos de Bolívar”.
Pero para mayor entendimiento del asunto reproduzcamos
la cita completa: “aquel hombre solar, a quien no concibe la ima-
ginación sino cabalgando en carrera frenética, con la cabeza ra-
yana en las nubes, sobre caballo de fuego, asido del rayo, sem-
brando naciones. Burló montes, enemigos, disciplinas, derrotas,
burló el tiempo y cuanto quiso, pudo, menos mellar el diente de
los ingratos”. Es, entonces, el hombre de las batallasen pro de
la creación y fundación de naciones. El hombre solar es el com-
batiente, el de las batallas por la libertad, el que arriesga la vida
por la vida de los pueblos, el que arremete contra el coloniaje, el
que comparte su sino con el porvenir de la humanidad. Ese es el
ejemplo de Bolívar. Por eso es solar. Por eso maneja toda la luz
para todos los tiempos.
La imagen solar bolivariana ya había aflorado en 1878, en el
drama martiano Patria y Libertad. Allí, el héroe de ese drama,
Martino, manifiesta: ¡y el áureo sol del genio de Bolívar que no
se ponga nunca en nuestra América!
El discurso en la velada de la Sociedad Literaria Hispanoame-
ricana, de diciembre de 1889, proporciona oportunidad al cuba-
no para insistir en el símil astral: “surge Bolívar con su cohorte
de astros. Los volcanes, sacudiendo los flancos con estruendo,
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