Page 4 - Martí Bolivariano
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Colección
Herederos de Bolívar
APRECIACIÓN CUBANA
olívar y Martí, dos gigantes en las más altas cimas de nuestra his-
Btoria latinoamericana. Dos titanes de todos los tiempos y de todos
los espacios. Dos hombres para quienes todas las medidas se hicieron
imposibles de ahí que hablar verazmente del Martí bolivariano cons-
tituye una tarea adscrita al reino de las utopías. Arriesgando el reto,
intentemos el alcance de las aproximaciones. Pero demos la prioridad
a nuestros hermanos de las Isla Profética.
En una obra titulada Bolívar y Martí, editada en 1934, Emeterio
Santovenia asevera que “Martí fue el proseguidor de la obra de Bolí-
var”. Significativo. La singularidad de “él” significa que el héroe cubano
es el continuador por antonomasia del Libertador venezolano, que
nadie iguala a Martí en este aspecto. Seguidamente el autor sostiene:
“en Bolívar se vio a Martí a sí propio”. ¿Un Bolívar martiano?
Otro cubano, de estos días, Salvador Morales, en ensayo significa-
tivamente denominado “El Bolivarianismo de José Martí”, es más con-
tundente y preciso: “Bolívar y Martí son dos eslabones soldados de
un proceso teórico y práctico que llega a nuestros días”. Pocas líneas
antes, y haciendo referencia a Pividal, Morales indica: “el pensamiento
bolivariano es legítimo antecedente ideológico del antiimperialismo
martiano”
Santovenia y Morales. Hombres diferentes, tiempos distintos, filo-
sofías contrarias; pero ambos coincidentes en sugerir uno de los ras-
gos básicos del Martí bolivariano: su contemporaneidad.
Dice Pedro Pablo Rodríguez, comentando juicios de Fina García
Marruz: “y por eso Bolívar no sólo es el padre ideológico e histórico
[de Martí] sino el literario, no por lo que aquél escribió, sino por lo que
hizo”.
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