Page 6 - Bolívar como político y reformador social
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Colección
Herederos de Bolívar
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o vacilo en atribuir a un remoto suceso de su infancia el primer impulso
Nde aquella vehemente vocación de reformador social del Libertador.
Fue un episodio que hubiera podido hacer de él un resentido, con todas
las funestas características que señala en la psicología de los resentidos
Gregorio Marañón en su biografía del emperador Tiberio; pero que transfor-
mado en fecunda y generosa rebeldía contra la injusticia –como también pue-
de ocurrir en los espíritus superiores, según aquel crítico español– dio en el
Libertador admirables frutos, totalmente contrarios a los que podían temerse.
Ocurrió que el 23 de julio de 1795 –por consiguiente, el día anterior al
de cumplir sus doce años– Bolívar, ya huérfano de padre y madre, se fugó de
la casa de su tío y tutor don Carlos Palacios, solterón hosco y de limitados
alcances con quien jamás logró congeniar el futuro Libertador.
La intención del niño era refugiarse en el hogar de su hermana María Antonia,
pero don Carlos tenía la ley a su favor, y después de muchos y dolorosos inci-
dentes el pupilo fue llevado a la fuerza al domicilio de su representante legal.
Según el expediente levantado por las autoridades, el niño Bolívar mani-
festó entonces con sorprendente firmeza: “Que los Tribunales bien podían
disponer de sus bienes, y hacer de ellos lo que quisiesen, mas no de su per-
sona; y que si los esclavos tenían libertad para elegir amo a su satisfacción,
por lo menos no debía negársele a él la de vivir en la casa que fuese de su
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agrado ”.
Pues bien, considero este suceso como de enorme repercusión en la vida
de Bolívar porque casi treinta años después, en 1824, estando el Libertador
en la cima de su gloria, escribe en el Perú al prefecto del departamento de
3 Expediente ante la Real Audiencia de Caracas sobre domicilio tutelar del menor don
Simón Bolívar. Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, n� 149, enero-
marzo, 1955, p. 64.
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