Page 10 - Los sueños libertarios de Francisco de Miranda
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Los sueños libertarios de Francisco de Miranda

       saba de agente inglés, se decía que no conocía la idiosincra-
       sia del pueblo venezolano. Se murmuraba que los cargos de
       dirigencia del ejército venezolano le habían sido otorgados
       a los extranjeros. Antes de concederle el supremo poder los
       mantuanos  lo  habían  nombrado  teniente  general,  era  una
       divina forma de minusvalorarlo. La Constitución establecía
       que para tener derecho a ser elegido en el país, los candi-
       datos a presidente debían poseer un mínimo de 10 años de
       residencia en la República. Roscio había sido un hombre de
       ambages políticos en 1797 como juez le negó el traslado des-
       de Cumaná hasta la Guaira a la esposa de José María España
       donde debía terminar su confinamiento, luego se arrepintió
       de esta decisión.
          La decisión de la  derrotada  oligarquía  de otorgarle a
       Miranda  el  grado de Generalísimo,  o dictador,  para  que
       defendiese  a su Patria, tardó  muchos  meses  en llevarse  a
       cabo. Lo que conocía la Patria eran las derrotas consecutivas
       infringidas por los españoles  al Marqués del Toro. No tenían
       otro camino los criollos que jugárselas con el héroe de Valmy,
       sin embargo en aquellos  espíritus seguía subsistiendo  la
       desconfianza y el resentimiento hacia los blancos de orillas.
       El propio Juan Germán Roscio se opuso a que se le concediera
       inigualable  poder. Se le entrega un  ejército mal  armado y
       una parte muy pequeña del territorio. Miranda resiente casi
       inmediatamente la  indisciplina de aquella  gente, se estaba
       enfrentando a una experiencia inédita para él. El pueblo no

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