Page 8 - Soy tu voz en el viento
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ambiciones de poder y la manera de alcanzarlo. Las preocupaciones por
mejorar las condiciones de vida de los pueblos, la lucha por su libera-
ción nacional, por la libertad de los hombres, por la salud, por la cultura,
menesteres prosaicos, no obstante que han inspirado grandes e inmor-
tales poemas, según el decir de algunos, no encuentran en los poetas
líderes eficaces para convertirlas en realidades. Esa es razón para que
puestos en la tarea política los poetas callen transitoria o definitivamente,
o como las niñas púberes que pretenden esconder el brote candoroso de
sus senos, ocultan con rubor su obra.
En la poesía de Luis Beltrán Pietro Figueroa late una visión celebra-
toria de la vida y sus criaturas, convertida en quehacer comprometido
y persistente. Siempre admiré en él, a la par que su mil veces compro-
bada honestidad y el humor chispeante y cáustico, ante todo la inmensa
virtud de haber convertido su existencia en permanente acto de entrega
a un ideal de redención colectiva e imperecedero magisterio. Acaso por
ello, en la más pura de las lecciones martianas, y no solo como simple y
pura expresión de afecto, les recordará a sus hijos, en la dedicatoria de la
primera edición de Verba mínima, que “la única vida digna de vivirse es la
que se reparte en trabajo premioso en favor de los demás”.
Si Mural de mi ciudad fue canto celebratorio de La Asunción, su pueblo
margariteño en donde había nacido el 14 de marzo de 1902 (“Cuanto crece
en tu suelo,/ espina o flor,/ serpiente o pájaro,/ guijarro o yerba,/ arcilla
o caracol,/ madera, acantilado,/ fruta o semilla,/ me toca de su mano/
para fundirme en ti”), y Del hombre al hombre fervorosa afirmación de la
condición humana en un mundo caracterizado por los grandes desequi-
librios sociales y espirituales que propiciaron en el siglo XX dos guerras
mundiales e innumerables crímenes y vejaciones imperiales (“Aquí
mi testimonio/ irrefutable de asombro o ensimismamiento,/ en una
búsqueda sin tregua/ de la humana presencia”), Verba mínima devino en
recogido universo, cercano a la reflexión filosófica y experiencias espiri-
tuales pródigas en relaciones sugestivas, a la usanza de la tanka y el haikú
japoneses cuya influencia está presente en sus breves poemas:
El tiempo se queda suspendido
en la rama que se quiebra
con el peso del pasado
o bien:
El gato
la garra afila
en la vigilia:
solo un salto,
sacrificio de pájaro!
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