Page 290 - De Angostura a Colombia EL COMBATE POR LA LIBERTAD Y UNA MAGNA REPÚBLICA EN 1819
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288 Manuel e. Carrero Murillo
Se fue unificando el espacio venezolano al elevado costo que imponía la
guerra, y el ordenamiento provincial estructurado por la corona desde
los inicios de la colonización, se descompuso sin remedio.
La población de Caracas y villas aledañas abandonaron sus predios y
marcharon al Oriente cuando las huestes de Boves se abalanzaron so-
bre la capital. Derrotados y en completa anarquía, los líderes patriotas
surcaron el Caribe para exiliarse en posesiones coloniales no españo-
las; otros marcharon a la Nueva Granada, entre ellos el Libertador y
Rafael Urdaneta —quien emigró con tropas por la ruta de Cúcuta—.
El guerrero caraqueño acudió a rendir cuentas al Congreso de Tunja,
donde enfrentó duros reclamos de adversarios, pero fue reivindicado en
la alta jefatura militar con el encargo de someter a los gobernantes de
Bogotá negados a integrar la Confederación Granadina y a desalojar los
enemigos ocupantes de Cartagena. Cumplió Bolívar con lo primero,
pero nada pudo hacer en la costa por las rivalidades de sus adversarios
cuando ya Morillo había desembarcado en las playas venezolanas. Las
hostilidades le cerraron el camino para combatir en Cartagena y las
circunstancias lo llevaron al exilio en Jamaica.
El exilio en Jamaica
Jamaica permitió al Libertador ver la situación desde otros escenarios,
reflexionar la realidad de la guerra en Venezuela y Nueva Granada, ana-
lizar las derrotas ante los españoles y las miserias de algunos compa-
ñeros de causa. Allí se dedicó a repasar lo ocurrido durante los años
precedentes, y buscó descubrir en la Historia cómo habían hecho los
grandes hombres de la guerra y la política para abrir caminos en medio
de sus desgracias. Era tiempo de siembra y reflexión, y la célebre Carta
que envió en respuesta a Henry Cullen, muestra sus hundimientos en
esas búsquedas y en la suerte de la América que luchaba para ser libre.